
¿Qué Hacemos?
Los religiosos
Vivimos en el Hogar 8 sacerdotes y 16 religiosos más, entre seminaristas, hermanos y hermanas religiosas. La presencia del religioso en el Hogar le da a éste el sentido sobrenatural, es decir, la luz de la fe a esta gran obra. No solo dirigen, sino que trabajan con sus propias manos y total dedicación. Es así que, según la dignidad de hijos de Dios, todos son tratados como otros Cristos: Los que sufren como Jesús Sufriente, y los que asisten, como a Jesús Buen Samaritano.
El día de la comunidad religiosa está marcado por dos momentos importantísimos: La Santa Misa por la mañana y la Adoración al Santísimo Sacramento en la noche, desarrollando el apostolado en las casas o diversas áreas del Hogar el resto del tiempo. Es la fuente de la que manan las fuerzas y las gracias; y la cumbre a la que se orientan todos los esfuerzos.
Profesionales y trabajadores
Hacemos todo lo necesario para llevar adelante esta obra y para que ellos experimenten que Dios es su Padre bueno, que no los abandona nunca. Tratamos, por tanto, de hacerles la vida lo más feliz posible.
Contamos con la ayuda de 60 profesionales y trabajadores a quienes se les paga merecido salario, pero que trabajan para los chicos con gran cariño y caridad.
Dirigencia y administración
En este ámbito, se realizan tareas administrativas que garantizan el buen funcionamiento del hogar. Los trabajadores sociales, licenciados en seguridad e higiene y contadores colaboran en la gestión de recursos y en la atención de las necesidades básicas de los residentes, asegurando que todo esté en orden para su bienestar.
Ámbito de la salud
Contamos con terapistas ocupacionales y trabajadores que llevan la asistencia y el cuidado directo de los chicos y abuelos con discapacidad. El hogar cuenta con un equipo de enfermeros que, por turnos, cubren las 24 horas del día, los 365 días del año.
Además, un grupo de médicos, psiquiatras y psicólogos se encarga de atender la salud física y mental de los residentes, proporcionando un cuidado continuo y especializado.
Desarrollo físico
Para el bienestar físico, los nutricionistas elaboran dietas equilibradas y personalizadas, mientras que los kinesiólogos se encargan de las terapias de rehabilitación y mantenimiento físico. También se lleva a cabo equino terapia, un tratamiento con caballos que promueve el desarrollo emocional y físico. Los profesores de educación física organizan juegos y actividades recreativas para que los residentes se mantengan activos y disfruten de actividades al aire libre.
Educación y formación
El hogar promueve el desarrollo personal a través de talleres que enseñan oficios como carpintería, metalurgia, cuidado de huertas y animales, así como arte. Psicopedagogos también intervienen en la formación, ofreciendo orientación y apoyo educativo.
Asistencia espiritual
La dimensión espiritual, la más importante, es atendida mediante clases de catecismo, momentos de oración y la celebración de los sacramentos, particularmente de la Santa Misa. También se ofrecen confesiones, sacramento al que muchos de ellos acuden, que les otorga el perdón de Dios y la gracia para mejorar día a día.
Instalaciones
El mantenimiento de las instalaciones es también importante, para que los residentes pueden vivir en un lugar amplio y bello, fomentando el sentido de comunidad y colaboración en el hogar. Todo esto exige una infraestructura que los haga sentir en un hogar familiar en sus habitaciones, comedores, sala de recreación, etc. y también piscina techada, gimnasio, escuela especial, lavandería, despensa, sala de mantenimiento, etc.
En resumen, el Hogar San Martín de Tours ofrece un enfoque integral de atención, donde se combina la asistencia en salud, educación, desarrollo físico y apoyo espiritual para garantizar el bienestar y crecimiento de cada uno de sus residentes. Buscamos que sean felices.
Vivimos para ellos y Dios nos llena de bendiciones, pues siempre será verdad que “hay más alegría en dar que en recibir” (Hch 20,35) Nuestros mismos chicos y abuelos son fuente de júbilo y de simples aunque grandísimas enseñanzas de cómo se puede llevar la cruz con paz y alegría.
Este es el sentido por el que recibimos ordinariamente muchos voluntarios de diversos lugares y países que desean vivir por un tiempo esta experiencia de caridad concreta. Muchos han cambiado sus vidas después de esta experiencia acercándose más a Dios. El Hogar es una prédica viva del Evangelio.
Voluntarios
Contamos, por último, con la ayuda de voluntarios que de modo eventual colaboran en trabajos y en la atención de nuestros beneficiarios. Si te interesaría saber más, has click aquí.
Tenemos también 15 voluntarios o colaboradores permanentes durante algunos años que viven con nosotros y pueden a su vez estudiar en cursos, terciarios o universidades gracias al Hogar también.
De modo que casi 100 personas trabajan para los 55 beneficiaros de nuestro Hogarcito, ¡y es que sus grandes necesidades lo exigen!